El rendimiento de Japón en Qatar 2022 -derrotando a Alemania y España- no fue una casualidad. Fue el anuncio de un sistema t�ctico competitivo, basado en bloques defensivos disciplinados y transiciones devastadoras. La pregunta para 2026 es si Hajime Moriyasu ha desarrollado m�s ese modelo o si los equipos se han adaptado para neutralizarlo.
La evidencia de la clasificación sugiere que hay desarrollo. Japón ahora despliega una línea defensiva m�s alta cuando tiene la posesión, lo que crea m�s espacio a la espalda de sus extremos pero requiere una recuperación m�s precisa. La presión se activa antes, el balón vertical desde la defensa se usa de forma m�s agresiva y la velocidad de transición se ha acelerado visiblemente.
La experiencia europea de la plantilla japonesa no tiene precedentes. Takefusa Kubo, Wataru Endo, Ritsu Doan, Kaoru Mitoma y Daichi Kamada forman un núcleo que opera al nivel de la Premier League y la Bundesliga. Son jugadores que se enfrentan a la élite europea cada semana y han interiorizado su estructura. Su coeficiente intelectual t�ctico colectivo es superior al de décadas anteriores.
El sorteo de grupo de Japón -junto a Colombia, Argelia y Costa Rica- es el m�s fuerte que han recibido desde 2010, pero el camino es m�s claro de lo que sugieren los precedentes. Colombia es peligrosa pero inconsistente; Argelia es un contendiente africano pero no una amenaza global; Costa Rica es el cuarto mejor de la CONCACAF. Japón es favorito para clasificar y enfrentarse a un segundo del Grupo B europeo.
Como propuesta de apuestas, que Japón clasifique a -120 (1.83) es lo m�s limpio. Para quienes buscan valor, que lleguen a cuartos a +350 (4.50) es atractivo, ya que solo requiere victorias sobre oponentes que no son cabezas de serie. A +5000 (51.00) para el ganador absoluto, Japón sigue siendo una posición de riesgo pequeño con una recompensa potencial transformadora.



